Grabando bajo el agua me crucé con un bicho transparente que, al moverse, dejaba una especie de estela de luces de colores recorriéndole el cuerpo, como si llevara un cable de neón por dentro. Lo subí a chenoaventuras preguntando "¿es una medusa o una salpa?" y, como imaginaba, la respuesta sorprende a casi todo el mundo: no es ninguna de las dos cosas. Es un ctenóforo, y puedes ver el vídeo en Instagram.
Lo que vas a encontrar
¿Qué es exactamente un ctenóforo?
El nombre suena a trabalenguas, pero el bicho es fascinante. Los ctenóforos (también llamados "medusas peine", aunque el apodo confunde más de lo que ayuda) son un grupo de animales marinos completamente distinto al de las medusas, con más de 150 especies descritas en todo el mundo y unas 30 avistadas en el Mediterráneo. Su cuerpo es gelatinoso y casi transparente, de forma ovalada más que de "paraguas", y se mueven gracias a ocho hileras de cilios diminutos que baten el agua sin parar, como remeros microscópicos trabajando en equipo.
Ese detalle de los cilios es justo lo que los hace tan reconocibles en vídeo: en vez de contraerse y expandirse como hace una medusa al nadar, el ctenóforo se desliza suave, casi flotando, mientras esas ocho filas de pestañas vibran sin descanso.
Entonces, ¿medusa, salpa o ctenóforo?
Los tres se confunden fácilmente porque comparten esa pinta gelatinosa y transparente, pero son grupos de animales completamente distintos:
- Medusa: forma de paraguas o campana, con tentáculos urticantes (cnidocitos) que usa para cazar y defenderse.
- Salpa: tiene forma más de barrilito o tubo, se desplaza bombeando agua por dos aberturas y pertenece a un grupo (los tunicados) que, sorprendentemente, está más emparentado con los vertebrados que con las medusas.
- Ctenóforo: cuerpo ovalado, sin tentáculos urticantes de verdad (los suyos, si los tiene, son pegajosos, no venenosos) y se mueve con esas filas de cilios que le dan su aspecto tan característico.
La forma más rápida de distinguirlos a simple vista: si ves algo en forma de bolsa o barrilito que se desplaza casi sin esfuerzo y sin tentáculos largos colgando, muy probablemente sea un ctenóforo o una salpa. Si tiene tentáculos largos y forma de sombrilla, ahí sí que estás ante una medusa.
¿Por qué parece tener luces de colores?
Esta es la pregunta que más me hacéis en los comentarios, y tiene una respuesta que sorprende: en la mayoría de los casos, ese arcoíris que recorre el cuerpo del ctenóforo no es bioluminiscencia, sino algo todavía más curioso, la iridiscencia. Las ocho hileras de cilios actúan como si fueran diminutos prismas: descomponen la luz que reciben del sol o de un foco (como el de una cámara o un buceador) y la reflejan en distintos colores según el ángulo desde el que la mires. Es el mismo efecto físico que hace que una pompa de jabón o un CD reflejen el arcoíris.
Dicho esto, muchas especies de ctenóforos sí son además bioluminiscentes de verdad: si los agitas o los tocas en aguas oscuras, pueden emitir un tenue brillo azulado o verdoso propio, generado por una reacción química interna. O sea que el espectáculo de luces que ves en el vídeo combina, en realidad, dos fenómenos distintos: la iridiscencia (siempre que hay luz de fondo) y, en según qué momentos, la bioluminiscencia real.
¿Puede picarte un ctenóforo?
Aquí está la mejor noticia para quien se bañe cerca de uno: no, un ctenóforo no te va a picar como lo haría una medusa. No tiene células urticantes (cnidocitos), solo unas estructuras pegajosas llamadas coloblastos que usa para atrapar plancton y presas diminutas, completamente inofensivas para nuestra piel. Así que si te cruzas con uno haciendo snorkel, puedes acercarte a observarlo con tranquilidad, sin el respeto (a veces exagerado) que imponen las medusas.
¿Cuándo y dónde se pueden ver ctenóforos?
Los ctenóforos están presentes en el Mediterráneo prácticamente todo el año, pero es en los meses cálidos, entre finales de primavera y verano, cuando resulta más fácil topárselos cerca de la costa, muchas veces coincidiendo con la época en la que también proliferan las medusas. Al ser tan transparentes, cuestan de ver a simple vista desde la superficie; la mejor forma de encontrarlos es haciendo snorkel o buceo a poca profundidad, cerca de fondos con posidonia, y fijándote bien porque a veces solo delatan su presencia por ese destello de colores cuando les da la luz en el ángulo correcto.
Un truco que uso yo mismo: si vas nadando despacio y con el sol un poco de espaldas, es más fácil que la luz incida sobre los cilios del ctenóforo y "se enciendan" ante tus ojos, aunque un segundo antes te hubiera pasado completamente desapercibido.
Un habitante discreto pero espectacular del Mediterráneo
Lo que más me gusta de bichos como el ctenóforo es que llevan toda la vida ahí, delante de nuestras narices en cualquier baño de verano, y sin embargo la mayoría de la gente ni sabe que existen. No hacen ruido, no dan miedo, no pican, y aun así regalan uno de los espectáculos más bonitos que te puedes encontrar nadando: un ser casi invisible que, de repente, se enciende en colores como si llevara su propia iluminación de discoteca.
Así que la próxima vez que te metas al agua y veas algo transparente moviéndose sin prisa, no salgas corriendo pensando que es una medusa peligrosa. Obsérvalo un momento, fíjate en cómo cambia de color con la luz, y disfruta de uno de los secretos mejor guardados del Mediterráneo.
Actividades recomendadas
Dudas sobre los ctenóforos
¿Qué es un ctenóforo?
Un animal marino gelatinoso y transparente que se mueve con ocho hileras de cilios. Parece una medusa, pero es un grupo totalmente distinto.
¿Los ctenóforos pican?
No. No tienen células urticantes como las medusas: sus estructuras pegajosas solo sirven para atrapar plancton y son inofensivas para la piel.
¿Por qué el ctenóforo brilla con colores?
Sobre todo por iridiscencia: sus cilios descomponen la luz como un prisma. Algunas especies, además, son bioluminiscentes de verdad.
¿Cuál es la diferencia entre medusa, salpa y ctenóforo?
La medusa tiene forma de campana y tentáculos urticantes; la salpa es un barrilito que bombea agua; el ctenóforo es ovalado, no pica y se mueve con filas de cilios.
¿Cuándo se ven ctenóforos en el Mediterráneo?
Están casi todo el año, pero es más fácil verlos cerca de la costa entre finales de primavera y verano.
Si te gustan estas curiosidades del mar, sígueme en Instagram como @chenoaventuras y échale un vistazo al resto del blog para más bichos, rincones y aventuras por España.






